martes, 29 de septiembre de 2026

En la puta vida

 


Ya lo comenté hace tiempo, igual ahora es buen momento para insistir, viendo la que tienen liada en Sol. Hace poco salía en portada un titular desde Alemania en el que se confirmaba lo que muchos ya denunciamos: que si no sea hace más en relación al tema de la vivienda es porque la clase política tiene fuertes intereses en el sector, además de las presiones que no hace falta ni imaginar.


Y al final la conclusión es algo como: el gobierno central no puede hacer nada porque depende de las autonomías, las autonomías no pueden hacer nada porque de depende de los ayuntamientos y los ayuntamientos no pueden hacer nada porque depende del gobierno central. En Berlín ya hace tiempo que tienen el precio del alquiler regulado y el resultado son precios parecidos a los nuestros pero con sueldos alemanes. Algo así.


Quien no quiere hacer algo siempre encuentra alguna excusa, qué duda cabe. Y se entiende que hay urgencias que atender, ahora el tema de Ceuta, hace unos años la pandemia, mil cosas. Para algunos temas nunca hay tiempo hasta que no se pueden posponer. Mañana se cumplen 20 años de aquella manifestación cuyo cartel rezaba: “no vas a tener una casa en la puta vida”. Nada ha cambiado y parece una paciencia mucho más allá de la razonablemente exigible, por estructural que sea el asunto.


Porque, aún comprando el cuento de las competencias, que no es otra cosa que la falta de voluntad política. Si hay otras medidas que se pueden llevar a cabo. Y si hay otros problemas que atender, quizás juntando dos problemas los podamos convertir en una solución: no se deja de hablar de esa “España vaciada”. Cada vez que alguien se queja en un foro del problema de la vivienda aparece alguien con el cuento de que en los pueblos regalan las casas.


Desde luego que no es cierto en la inmensa mayoría de casos, pero es que además de vivienda hace falta trabajo. Y aquí es donde empieza a no haber excusa posible: bonificando de forma significativa la modalidad de teletrabajo 100% estaríamos creando un incentivo para deslocalizar la presión urbanística de las grandes ciudades. Y puede que muchas empresas no vean el teletrabajo con buenos ojos, pero seguro que ven con buenos ojos las exenciones o deducciones fiscales.


Desde luego esto no es alternativa al tope a los alquileres, que lejos de ser una medida chavista viene del mismo centro de Europa, pero puede ser una manera de, al menos en alguna medida, convertir 2 problemas en una solución. Aunque claro, el problema entonces no será de competencias si no de financiación. Son los dos nombres con los que se disfraza la falta de voluntad: competencias y financiación. Y 20 años después seguimos en las mismas. A 40 y pico desahucios por día aún tan vinculados a suicidios. Decir que la especulación está matando gente no es ninguna exageración. Creo que hemos tenido paciencia más que suficiente. Y no parece que le decreto que prepara el gobierno a cumplir con las expectativas ni a calmar los ánimos. Veremos.

sábado, 19 de septiembre de 2026

El problema de la vivienda y el mural inempezado

De vez en cuando, cosas de juventud, aún mantengo la costumbre de salir a pintar algún mural. Nunca me fue propicio dedicarme al graffiti/pintura etc, el precio de los materiales y el espacio requerido no lo hacía posible de forma habitual. Al final decidí pasarme a la música y el resto ya es historia.

Pero, como decía, aún de vez en cuando, aunque sea con pintura plástica reciclada, me gusta hacer alguna pared. Solía ir a un paso subterráneo, no hace mucho. Pero ya hace algunos años está colonizado por cada vez más tiendas de campaña, por lo que pude comprobar la última vez que pasé por allí.

A pocos metros de la salida, ya sobre la acera, un cartón de Naloxona, antagonista de opiáceos como la heroína. Como testigo de una presunta intervención de urgencias. No solo no resuelven el problema si no que ponen a disposición de esa gente los medios para que se autorresuelvan.

Un poco más allá está la plaza Boticcelli, muy apropiado el nombre, donde también había algunas tiendas ocultas entre los arbustos pero al menos el espacio permite una distancia de mayor intimidad. Pasé no hace mucho y el acceso estaba cerrado. Busco noticias locales y las obras programas para dos meses deben ir ya por más de tres si sigue cerrado.

La intervención hasta el momento: blanquear muros que deben tener unos 5 metros de alto (en realidad es un rocódromo que rara o ninguna vez he visto usar para escalada) y un mural enorme en un lado con tintes de izquierda y lucha proletaria de hace un siglo. Todo "súper limpito", claro. Al menos con el NO-DO podías protestar. Ahora te la cuelan de tal manera que además has de aplaudir.  

La lucha obrera por conquistar espacios... que te retiran en nombre de… la lucha obrera.
Nada tan distinto a los que enterraron la doctrina cristiana en nombre de cristo. Igual el paralelismo ni es casualidad.

 


La cuestión es que te han jodido igual. O sea, que no sólo te dejan sin sitio para pintar con el dinero de tus propios impuestos si no que le vuelven a hacer el encargo al mismo que ya tiene otro en el barrio , tamaño fachada. No hay como estar en buenas relaciones con los que reparten el dinero: que se vayan a la puta mierda. Lo curioso es que además firma un tal Roc Black Block. ¿Black Block? ¿Como los que revientan las manifestaciones? ¿A esos también les paga el ayuntamiento? Por cierto, buenos trabajos: https://rocblackblock.com/


En cualquier caso se trasluce la asepsia de la mano del consistorio, la misma empeñada en que el gris es el mejor compañero para los viandantes en cada una de las paredes. Da igual el color, en realidad. Del muro y del consistorio.

El hecho es que preparé el material y aún estoy por ver donde me invento una pared. Y desde luego que este tipo de espacios no son una prioridad y que hay problemas mucho más importantes, pero es sintomático de otros mayores que en 5 años las tiendas crezcan como setas en esos y otros lugares apartados y no parece que los servicios sociales estén solventando la situación, que sólo hace que agravarse.

La extrema derecha aprovechará para señalar un origen tal vez migrante, como si ese simplismo explicara todo. Algo parecido les ha pasado en la playa de Ceuta este verano. Ya no es que joda un rato, es que vemos como la situación se agrava ante nuestros ojos sin reacción oportuna. Y por reacción oportuna no me refiero a desmontarles el tenderete o moverlos a otra parte donde pasen más desapercibidos mientras se matan con drogas que parecen estar en la calle a tal efecto.

Pero esto no es de ahora, ni siquiera de los últimos años. En la Barcelona de los 60 el chabolismo estaba a la orden del día y la dejadez, o aún peor, la hostilidad de los gobiernos resulta hoy bastante vergonzante. Algo parecido al alcalde de Ceuta, indignado porque el gobierno central planteara el uso del polideportivo para gestionar la crisis. Al final parece que los llevan al puerto y porque no los pueden tirar al mar con una piedra al cuello, en principio. Pero que fácil es desparecer. Más de 140 muertos. creo que en su mayoría sin identificar, cortesía de aquellos que siempre han utilizado a las personas, incluso a los “suyos”, si es que acaso tienen patria o alma, como munición en la zona gris de la geopolítica.

Supongo que el mural tendrá que esperar, hay cosas más importantes, sin duda. Pero es que no se resuelve, todo lo contrario, va en aumento en los últimos años y no tiene visos de mejorar por sí solo. Para los que obtienen beneficios de la especulación inmobiliaria, a ambos lados del arco parlamentario, sigue sin parecer un problema urgente.

Pero bueno, viendo que la solución que ofrecen los bancos para el tema de la vivienda es gente durmiendo en los cajeros pues no cabe esperar mucho. Seguramente nada.

Aprovecho para recopilar aquí algunos de los trabajos mencionados, con material en su mayor parte reciclado, presupuesto nulo, preparación escasa y en algún caso madrugando al día siguiente para ir a currar:
















sábado, 5 de septiembre de 2026

Apophis 2029: Guerra en los cielos

 


 


1. Los Caídos


Para explicar la historia hay que remontarse al origen de los hombres, mucho más allá de donde alcanza hoy su memoria.

Una de las cosas que sorprende del antiguo testamento, o más bien de sus traductores, es que siempre se han negado a traducir correctamente el término “nephilim”, a pesar de que su etimología es meridianamente clara: la raíz de “caer” y el sufijo que apunta al plural masculino. Los caídos.


En la traducción tradicional se traduce como “gigantes”. Aquellos a los que debió borrar el diluvio. O tal vez no sorprende tanto cuando el libro de Enoc ha sido apartado tanto como ha sido posible y si ha llegado a nuestros días es por la escisión de la iglesia etíope. Del libro de los “gigantes” apenas se conservan menciones.


En eso texto, llamados “apócrifos”, se amplia el episodio en el que “los vigilantes” toman esposas humanas y les engendran hijos: los nephilim.
La tradición sumeria lo explica de manera diferente pero coincide en el episodio del diluvio y en ese Noé sumerio (Utnapistim) al que Enki advierte a través de una pared de cañas.


Qué duda cabe que poderes muy terrenales han convertido a los caídos del texto original en gigantes y tratado de ocultar narrativas que no favorecerían sus intereses.



2. La Mano Negra


A esa forma de accionar bien nos podemos referir como la “Mano negra”, no sólo en los términos literales del grupo terrorista, presuntamente anarquista, que habría llevado el atentado que a la postre desencadenaría dos guerras mundiales.


Muy al contrario, como influjo permanente y recalcitrante que habría estado presente desde que el líder de los vigilantes, Semyaza, hubiera reunido al resto de “ángeles rebeldes” en cónclave para transgredir el mandato de su misión.

Rebelión idéntica a la que llevan a cabo los “templarios”, pobres compañeros de Cristo, se hacían llamar, traicionando al poder en Roma que les encomienda la defensa de tierra santa.


La traición de Roma a los cielos sería el capítulo inmediatamente anterior de este reguero de desencuentros que es el periplo humano. Y siempre, desde el principio, aparece esa mano desde las sombras que tuerce caminos y voluntades y que algunos atribuyen a la propia condición humana.



3. La Mano Blanca


Por la historia que nos ha sido legada, cuyos intentos de ocultación y tergiversación se cuentan ya por milenios, parece difícil eludir el hecho de que otras partes tienen su papel en los acontecimientos.

Así, parece difícil obviar que algunos discursos extemporáneos de personajes clave en la historia han estado imbuidos por alguna suerte de inspiración más allá de lo convencional.


Más allá de disparate que ha quedado engarzado en el dogma católico de la santísima trinidad, el propio islam reconoce esa inspiración en aquel que ya hace 2000 años caminara por las orillas del Mediterráneo oriental. Del mismo modo que antes, algunos insisten en las facultades de la condición humana como fuente de inspiración. Son los mismos que contemplan el cielo estrellado y dicen que estamos solos en el universo.


Los mismos que han tratado de borrar la historia, en particular las huellas de sus crímenes, que les han procurado la riqueza y posición de la que hoy disfrutan sus herederos. De aquellos que llevaron a un inocente a la cruz y hoy que pretenden hacerse acreedores de la tierra que bañó su sangre pero eluden cualquier responsabilidad en su derramamiento.



4. El Nexo Abrahámico


En lo que sí coinciden las tres grandes religiones de occidente es en dar veracidad al pacto con Abraham. Lo que se observa es una fragmentación del legado en la región a través de las diferentes culturas y etapas. Se diría que desde Sumeria, pasando por el antiguo Egipto hasta el Israel bíblico y luego a través del cristianismo y el islam, hay un relato único fragmentado en muchas voces.


Y no es la norma, no parece que ni hinduismo ni budismo presenten esa tipo de trauma, de ruptura constante del legado. Supongo que porque Buda no fue crucificado.

Aparece por lo tanto bien localizado un saldo pendiente que es imposible no vincular con el momento de partida mencionado al principio.


No en vano, el origen de la práctica bancaria que hoy rige el mundo, tiene sus orígenes en tales latitudes y llega a Europa en gran medida de la mano de los templarios, siendo ésta responsable tanto de su auge como, en parte, de su caída.


Es el episodio de los mercaderes (banqueros, cambistas) en el templo y no otro el que conduce a los inmediatamente posteriores de la aprensión y crucifixión.

Basta con ver el mundo de hoy para no tener duda de que el diluvio no dejó sólo hombres justos sobre la faz de la tierra.



5. El Milenario


En concreto son 2000 años, el segundo milenario, los que están por cumplirse desde el acontecimiento alrededor del que gira todo el nuevo testamento. Contamos los años, en todo el mundo, desde el incierto nacimiento de Jesús de Nazaret. Pero más relevante es su, resurrección, dicen algunos, y crucifixión, seguramente dirán otros más.


En los últimos tiempos, la mano negra, operando tanto desde dentro como desde fuera de la iglesia romana, ha promovido la disolución del relato, como el del resto de sus crímenes, que están muy lejos de quedar sólo en el pasado.


Si la fecha de nacimiento no está exenta de controversia, menos clara aún aparece la de la crucifixión. Lo que parece seguro es que tuvo que producirse durante el mandato de Poncio Pilatos, que se extendió desde el año 26 al 36, por registros.


En el primer milenario se diría que lo que cae es aquello que nacería a la luz del saber Mahoma, el último califa es depuesto en el año 1031. Pero en cuanto a los acontecimientos narrados en el nuevo testamento, sigue sin establecerse una fecha nítida.

 

 

6. Apophis


Huelga decir que en los tiempos presentes, no son éstas materias de interés. Aparecen separadas de cualquier problemática que se considere realmente relevante estando sin embargo, paradójicamente, con gran probabilidad en su origen.


Y puede que, incluso el tránsito previsto de Apophis para 2029, no sea una excepción. No hay registros históricos para una aproximación de tales características, evento que se calcula con una probabilidad de cada 16000 años.


La asociación de Apohis con el Ajenjo bíblico, el meteorito que se dice caería al mar en el libro del apocalipsis, es tan vieja como el descubrimiento de la órbita del primero, en 2004.

Aún hay gente que respeta el legado de los ancestros.

Que la aproximación vaya a suceder tan cercana en el tiempo a ese segundo milenario, en cambio, no parece que haya resultado llamativo. Al principio saltaron las alarmas por una probabilidad de impacto del 2,7% que rápido se corrigió con observaciones posteriores. Pasará a unos 32000 km, según estimaciones actuales, más bajo que algunos satélites.


Y deberá atravesar por tanto la órbita a 36000 km que se ha convertido en un vertedero de basura espacial. Se espera una segunda aproximación para 2036, mucho más lejana, siempre que Apophis no halle incidencia en su trayectoria.



7. El Profeta del Séptimo Sello


Si uno lee de forma analítica el libro del apocalipsis, no es difícil encontrar en las descripciones de las siete trompetas, no sólo el impacto explícito de un asteroide, si no consecuencias consecuentes con éste. Algunas de ellas análogas a lo descrito en la versión islámica, en concreto referentes a la pérdida de luminosidad en la atmósfera típica de un escenario de invierno nuclear.


Y no sólo el impacto: habla del advenimiento de la batalla final que culminará en la creación de la nueva Jerusalén, que siempre ha estado, desde el principio, en el eje de la narrativa.

La lectura de los textos que conduce a este tipo de planteamientos, ni que decir tiene, es en términos simbólicos. Resulta del conocimiento del presente aplicado al legado del pasado, un pasado en concreto donde se habrían dado revelaciones del futuro.


Lo que antes sólo podía interpretarse desde la magia hoy puede ser visto desde la ciencia y la tecnología. La interpretación que se propone de las trompetas del apocalipsis es eminentemente científica y articulada a través de la causalidad. Así como la identificación con Apophis y sus posibles consecuencias.


La condición que genera estas conclusiones implica, eso sí, unas premisas sobre el escenario de la realidad muy diferentes a las que se suelen adoptar, o tal vez tan sólo la ausencia de estas últimas.


En el caso de Billy Meier, quién ya en 1981 predijera la caída de un “meterorito rojo” que se ha venido a asociar al escenario expuesto, sostiene estar en contacto con pleyadianos.

Si hacemos una lectura técnica de la biblia, lo aceptemos o no, es innegable que lo que propone a través de esos “sueños premonitorios” es una forma de comunicación, una tecnología.


Nada de eso añade o resta credibilidad a las afirmaciones de Meier en particular, respecto a los pleyadianos (por provenir presuntamente de las pléyades, las siete hermanas), Apophis, o el hecho de haberse proclamado profeta del séptimo sello en una línea que se originaría en Enoc. No en vano la mano negra siempre está presta a desacreditar cualquier relato inconveniente, ya sea ofuscando o a través de impostores. Y dicho está que en el fin de los tiempos aparecerán falsos profetas.


O tal vez todo sea una enorme coincidencia. Yo por ejemplo, el 13 de abril de 2029, fecha de la aproximación prevista de Apophis tendría siete veces siete años. No exactos, ya sería demasiado coincidencia, los cumplo siete días antes. Y aquí estoy contándote esta historia.


Que vaya a ser viernes 13, tal como aquel de 1307 en el que se promulgara la orden de excomunión contra los templarios y fuera perseguidos pasando a la clandestinidad, añade una capa más al cúmulo de alineaciones.


Jung estudió este tipo de casualidades, las llamó sincronicidades, término que aún ni si quiera acepta el diccionario. Si no hemos acertado aún en dar una lectura tecnológica a esos mensajes recibidos a través de sueños que la tradición recoge, y que puede que muchos otros hayan experimentado, se hace bastante evidente que estamos completamente ciegos ante una realidad física que tal vez con el tiempo vayamos empezando a comprender.










jueves, 3 de septiembre de 2026

El séptimo sello

 

Siete sellos, siete trompetas y siete copas. Ésa es, de forma muy esquemática la “profecía” que se propone en el apocalipsis.

La idea de profecía es una noción ampliamente desacreditada, no sin razón, que se suele situar en un contexto mágico o esotérico. Pero lo cierto es que Laplace ya en 1814 propuso una “máquina” teórica que, si la física se desarrolla por los cauces del determinismo, tendría “pasado y futuro presentes ante los ojos”, en sus propias palabras, no exentas del halo poético del pensamiento profundo.


Desde ese punto de vista es posible revisitar el Nuevo Testamento con otros ojos. Y, si realmente ampliamos el marco de lo posible, ver las tres religiones abrahámicas como una solución de continuidad de contacto con alguna otra instancia.


Y digo si ampliamos el marco porque desde el concepto científico (del limitado método científico) de que estamos “solos en el universo” y desde una visión puramente atea, también muy científica, así como que la posición de que la telepatía pertenece al ámbito de la ciencia ficción, la única evaluación posible para cualquiera que reciba voces-visiones-revelaciones, es el diagnóstico de esquizofrenia.

Eso hoy, 1000 años atrás, hoguera por brujería. Qué duda cabe que hay una mejora cualitativa. Y poca duda también de que se ha indagado menos de lo debido en determinados asuntos.

El problema, o uno de ellos, es que el mundo, lamentablemente, está lleno de charlatanes y muertos de hambre. Cuando no de otros con peores intenciones.


Pero los hechos son tozudos y, demos crédito o no, el Nuevo Testamento ha llegado hasta nuestros días como parte de la biblia moderna. Menciono lo anterior porque a juzgar por el contenido del texto, elevar tales afirmaciones hoy en día podría convertir a cualquiera en carne de psiquiátrico.

En el judaísmo, por ejemplo, no se le da el menor crédito. Más allá de las opiniones, una visión somera del texto desgrana el esquema resumido al principio.


Y se hace relevante en estas fechas, aunque bien sabemos que en todas la épocas alguien pregona el fin del mundo, por el paso tan cercano de Apophis, esperado para 2029.


Si uno analiza el contenido de esas “siete trompetas”, más bien podrían parecer siete sirenas de emergencias, de esas de tipo antiaéreo o catástrofes similares. Porque lo que describen, bien interpretado, es un “invierno nuclear” causado por el impacto de un meteorito.


Si lo unimos al hecho de que entre este 2026 y el 2036 (año de la prevista segunda aproximación de Apophis) se abre la ventana en que se cumplen 2000 años de la crucifixión (no se sabe exactamente cuando fue, pero ése es el periodo de Pilatos en la región), pues hombre, no hay que ser ni muy cristiano ni muy supersticioso para ver en ello cierta preocupación.

Y tirando del hilo, hacia atrás en este caso, si las trompetas tienen sentido científico en sus descripciones:


(Incendios, fenómenos atmosféricos extremos e inusuales, impacto y tsunami, contaminación de las aguas, ofuscación de la atmósfera como resultado del impacto y sus consecuencias (siempre bajo la medida genérica de ⅓, de luminosidad en este caso, no de cantidad, de ahí que golpee “el sol, la luna y las estrellas”), plagas vinculadas al desequilibrio causado en los ecosistemas y finalmente guerra desencadenada por la situación con impresión de que el invierno, cuatro seres, dice, ahora sí sería tal vez nuclear.)

Tal vez los sellos también pudieran tenerlo, aunque a estas alturas también es razonable pensar que para trompeta la que me he fumado. La cosa empieza con los cuatro jinetes:


Conquista, Guerra, Hambre y Muerte. No sé si alguien los ha visto por aquí últimamente algo más de lo habitual. Esos son los cuatro primeros “sellos”, el quinto es especialmente interesante, hace referencia a los que han muerto “por la palabra de dios”.


Si leemos las religiones abrahámicas de forma transversal y secuencial, el cristianismo es una enmienda al judaísmo y el islam a ambos dos. Y si entendemos esa secuencia como una interacción decreciente con otra instancia, fácil es identificar esa “palabra de dios” con el propio pacto abrahámico y el legado del “pueblo elegido”.

¿Alguien ha sufrido recientemente pesares más allá de lo habitual por tal elección? ¿En Gaza, por ejemplo? Bien podría ser ese el quinto sello.

¿El sexto?

El sol oscurecido… (no sé si a alguien se le ha oscurecido el sol últimamente, aunque siendo un fenómeno local da que pensar…), estrellas cayendo sobre la tierra (perseidas), la luna roja… (la verdad que ese eclipse me lo perdí), terremotos… Una lectura sutil nos da un pleno al quince por estas latitudes. Aunque con lo de la ira del cordero a saber a qué se puede referir.

Y aquí vale la pena hacer un inciso y hablar de la figura de Billy Meier, el autoproclamado “profeta del séptimo sello”, o eso tengo entendido. Figura emblemática del “contactismo” que sostiene estar en comunicación desde su más tierna infancia con pleyadianos. A ver, vicios peores hay. Emblemático para algunos, ampliamente desacreditado para otros, controvertido sin duda.


El tema es que el tipo predijo en 1981 que un “meteorito rojo” partiría Eurasia por la mitad y del mismo modo que con la profecía bíblica cualquiera que pase por aquí es buen candidato.


El Nuevo Testamento es mucho más prolijo en detalles, porque después aún quedan las siete copas: habla de un falso profeta, de esa marca de la bestia sin la que nadie podrá vender o comprar...pero eso sería más adelante. Se diría, y me consta que siempre hay freaks viendo los signos del fin del mundo en su presente, que estamos en tiempos del séptimo sello. Silencio en los cielos.


Tal vez sí, tal vez no. Al final la descripción de Juan se asemeja a algo parecido a un pastor al que le han pasado un power point del apocalipsis, cazando lo que pudo y como pudo. La repuesta a si este pequeño amasijo de sincronicidades es más casual que causal la tendremos en 2029.


Lo previsto es que Apophis, que no sé de qué color es, pero como llegue a ingresar en la atmósfera ya te digo yo que se pondrá bien rojo, pase a unos 32000 km. Eso es menos de una décima parte de la distancia a la luna y más cerca que la órbita de algunos satélites. 350 metros, se supone que el que borró a los dinosaurios tenía varios kilómetros pero lo cierto es que no tenemos registro de un impacto de esa envergadura.

La verdad es que va a ser una buena racha para la astronomía por aquí, tres eclipses seguidos y el paso de Apophis de colofón. Que debería pasar de largo y volver a orbitar más lejos en 2036 pero este tipo de cálculos, digamos que siempre están sujetos al error de los sistemas caóticos, donde pequeñas diferencias en la medición pueden generar desarrollos muy distintos. Es muy posible que tras el paso en 2029 toque recalcular órbita para la próxima pasada. Si es que realmente pasa de largo, cosa que está por ver. Si lo planteado fuera cierto, sería muy humillante que alguien hubiera calculado un evento con 2000 años de antelación y mayor precisión. Sería, a nuestros ojos, un milagro.


Así que nada, ya tenemos un nuevo 2012 en el horizonte, pues para que al menos haya algo que esperar. Releyendo apaciblemente el apocalipsis, por ejemplo. Con la certeza, o no, de que “el milenarismo va a llegar”.




Se recomienda la visualización del episodio íntegro, contiene perlas como: “nosotros vamos a decirle al poder que somos el camino, la verdad y la vida” o Newton yendo a buscar dragones a Suiza. ¿En nombre de quién hablaba el caballero, con título de “anarquista divino”? ¿Y qué pasó exactamente ahí, una simple borrachera?  ¿Qué si no?