martes, 25 de marzo de 2025

La destrucción de Palmira (Siria)

Escuché la noticia en su momento pero lo cierto es que no le presté demasiada atención, salió en todos los medios: la destrucción de la milenaria ciudad de Palmira, en Siria, a manos del ISIS.

Un tanto, curioso, un poco en la línea que relaciona conflictos bélicos con arqueología, como en Irak. El tema es que estaba viendo imágenes de las ruinas de forma un poco más analítica y al poco me he dado cuenta de que lo que estaba viendo ya no existe.

Esta es una imagen de lo que fue el “templo de Bel” (Baal, de Belcebú, pero no me quiero enredar aún con eso) antes de 2014:

 

Y esto es lo que quedó después

 



Si no fuera por la pérdida de un patrimonio de la humanidad invaluable resultaría más bien cómico.

Y la verdad que no está mal para unos “salavajes extremistas”, bastante limpio, se diría.

El tema es que justamente me hallaba analizando esa fachada, sin la menor idea de que ya no está ahí. Hay algunas noticias extrañas que no he terminado de seguir sobre una reconstrucción el Londres y New york, pero creo que me quedo con la evidencia que quede del original, echemos un vistazo más de cerca.


A estas alturas uno ya ha visto unas pocas piedras pero al ver este caso particular una peculiaridad salta a la vista. Si tuvieran una distribución más heterogénea, o incluso si uno no presta atención, las hendiduras presentes en la fachada parecerían resultado de metralla.

Viendo que coinciden siempre con las juntas de los bloques, esa posibilidad queda automáticamente descartada. Podrían incluso ser algún rasgo particular de la técnica constructiva, pero dada su irregularidad, y aunque hay otros muros que presentan similar condición, también se hallan otros exentos. Luego, no parece causa probable.

La erosión tampoco parece que lo pueda justificar, más bien se diría que el proceso es en cierto modo de dentro afuera. Esta tercera imagen es apropiada porque, abajo a la izquierda se puede observar dos bloques cilíndricos de columna estriada de frente. En ambos se puede observar la ranura que albergaría un alma metálica, y suele ser similar la técnica de unión entre sillares a hueso, mediante cuñas metálicas internas.

Uno puede pensar en alguna suerte de reacción química con la piedra como resultado de filtraciones, aunque lo cierto es que no hay mayor evidencia de ellas. Ni la he observado en otros lugares. Luego, dada la peculiaridad del monumento parece más comprensible que, literalmente, desapareciera. Un poco como la pila del museo de Bagdad.

Ahora bien, ¿qué es lo que estamos viendo? A mi juicio el resultado de calor intentado escapar del interior. Aunque dicho así, sólo habiendo visto esas imágenes, podría parecer un poco precipitado. Una más:


El punto de fusión de la piedra caliza y la arenisca ronda los 1000º. Son temperaturas más propias de un horno que de la combustión al aire libre. Y sorprende más si cabe ver una fila de columnas perfectamente erguidas y otras que se diría han sido dañadas como si hubieran sido hechas con arcilla.

No sé si las columnas de la foto continúan allí, pero viendo el trabajo limpio que se ha hecho borrando la evidencia tengo serias dudas. Ahora, ¿evidencia de qué? Veamos algo más de la zona:

 


En este caso se observan también algo parecido a las hendiduras de antes pero en una sola fila de bloques dando la impresión más bien de troneras, o tal vez con la función se sostener algún aparejo, toldo, etc.

Lo interesante sin embargo está más abajo. Las dos primeras hiladas no parecen tener en realidad mucho que ver con el resto. Se diría que el 80-90% es una reconstrucción, de a saber cuando, tal vez griega o romana. También en el medio aparece algo de cemento, probablemente de época más actual.

 

Volviendo al desaparecido templo de “Bel”, si vemos la parte de atrás observamos otra situación extraña: 


Además la hendiduras que parecieran alguna suerte de “fugas de alivio”, donde cabría esperar encontrar los ornamentados capiteles corintios del entorno o la estructura de la imagen anterior, por ejemplo, observamos una piedras mucho más rudamente trabajadas y se diría que en buena medida deformadas por la erosión, en grado y estilo más similar a lo que hemos visto en las hiladas de la base.

Tampoco los triángulos escalonados que coronan el friso, que se ven también en la primera imagen, parecen estar realmente en su lugar. Y de hecho el friso aparece con mucha mayor erosión que el estriado de las columnas. Lo mismo para las piedras de la base en esta última imagen respecto a las de la fachada.

Lo visto hasta aquí permite afirmar que estamos, sin lugar a dudas, ante una reconstrucción de la época antigua de una obra aún anterior, parecido a lo que se puede observar por ejemplo en el “templo de las mil columnas” en Chichen Itzá y curiosamente con unos elementos de partida que en algo recuerdan a los capiteles:

 


Por lo tanto estaríamos, como mínimo, ante la tercera destrucción de Palmira, aunque esta última más bien de sus restos. También el templo de Adriano en Roma presenta hondas cicatrices que en ese caso sí son resultado de la metralla de la segunda guerra mundial. Es útil por la diferencia en la distribución que denota un origen distinto, a simple vista.

 

Mencionar de paso que el edificio que alberga sus restos sirvió en tiempos como la bolsa de Roma.

De modo similar a como la “casa lloltja mar” fue hasta 1994 sede de la bolsa de Barcelona:


 O de modo análogo a la bolsa de Madrid:

 

Londres…


 O Nueva York, por no buscar más.

 

En en caso de Barcelona, para quien esté familiarizado con la simbología, comentar que el interior cuenta con un precioso suelo ajedrezado:


Pero supongo que esto último da para otro artículo. Volviendo a Palmira y a sus destrucciones, sin mucho más que agregar que lo dispuesto para que cada uno saque sus propias conclusiones, uno no puede dejar de interrogarse sobre la presunta fuente de calor extremo que habría causado algunos de los efectos observados.

Y será imposible no recordar, para quien conozca el caso, aunque muy cuestionado y controvertido, de Mohenjo Daro, en Pakistán. Que si esqueletos radiactivos, que si no, que si arena vitrificada... Nada está claro, por supuesto. Algunos mencionan incluso la posibilidad de armas nucleares.

Quizás no tanto, o no sólo, por lo indicios mencionados, como por el contexto que provee la literatura épica india sobre explosiones “más brillantes que mil soles” con ciertos efectos poco recomendables, que en cierto modo nos resultan familiares respecto a la tecnología mencionada. Y desde luego no es casualidad que el padre de la bomba atómica, Oppenheimer, citara esos mismos textos cuando se autoproclamó “el destructor de mundos” viendo los resultados de su ingenio.

Como tampoco es casualidad que, al ser preguntado en una conferencia en su Rochester natal por un estudiante sobre si la bomba que se hizo estallar en Alamogordo (Trinity) fue la primera, respondiera: "Bueno… sí. En tiempos modernos sí, por supuesto."




lunes, 24 de marzo de 2025

Los aranceles, la palanca del poder y el cuento chino de los tres frijoles

Vamos con un poco de economía, en estos tiempos de guerra arancelaria.

Y a explicar las cosas como son, no como te las han explicado. Brevemente, pero empezando desde el principio.

Y el principio fundamental de la economía es el intercambio, esa debería ser la definición del término. Una produce manzanas otro produce naranjas, y si son un poco listos ambos podrán comer manzanas y naranjas. Mediante la guerra, lo que probablemente consigan es acabar muriendo ambos de hambre.

Así que no, los negocios no deberían ser la guerra, todo lo contrario. Pero aún con las mejores intenciones surgen problemas objetivos. ¿Una naranja por cada manzana? ?¿Y si en vez de naranjas fueran mandarinas? ¿A peso? ¿Por calorías?

No es un asunto sencillo, la verdad. Pero su mayor complejidad reside en ser campo abonado para que hasta las mejores intenciones se tuerzan. Tal vez porque por más que queramos ponernos en los zapatos del otro caminamos con los propios.

La cuestión es que en ese simple intercambio aparece siempre la búsqueda de un “margen”.

Desde aquí subrayar que cualquier margen de ese tipo va en detrimento directo de la otra parte en el intercambio. Luego, no es matemáticamente posible que los dos cierren la operación con dicho margen.

Pero a efectos prácticos, sí que pueden reclamar un precio mayor que el coste de producción. Bienvenidos al libre mercado. Cada uno pone el precio que quiere y será “el mercado” el que acepte o no ese precio y toda la teoría que se deriva. Y en principio, sobre el papel, ni pinta ni mucho menos tan malo como en realidad es.

Y precisamente es malísimo porque en primera instancia no lo parece. Oye, que gane el mejor. Vale, ok.

Ese margen del que hablábamos, que de eso iba el tema, se puede ver como un arancel.

Lo divertido del asunto es que cuando ese arancel es recíproco, se reduce a 0, luego tenemos que hablar de diferencia entre aranceles.

Y ahí es donde surge la pregunta que hay que hacerse: para que el intercambio se produzca, lo que determina el margen o el arancel que pueda poner uno, ha de ser el que la otra parte acepta.

Y parece justo porque, bueno, uno mismo acepta las condiciones, es así de perverso.

Ahora bien, bajo qué circunstancias acepta, es aquí lo determinante y es como el poder, no sólo desbarata cualquier atisbo de justicia en el marco propuesto, es que resulta el medio ideal para la imposición sistemática de sus intereses.

Porque sin naranjas, manzanas y mandarinas se puede vivir, pero sin agua no. Afortunadamente cae del cielo, de momento. Este principio tan fundamental se traduce en nuestra economía en sectores estratégicos, imprescindibles para el normal funcionamiento de la sociedad.

Y es la ley de la palanca, y la palanca en este caso es la necesidad. Y el lado largo de la palanca al final se defiende con la fuerza. Hemos pasado del ideal libre mercado del papel al fascismo distópico de la realidad en menos de lo que canta un gallo.

Energía, alimentación, y sí, hay pugnas etcétera pero al final el comodín es la carta que gana el juego. Y en la economía ese comodín es el dinero. Conceptualmente, y ése el gran error, es la unidad de origen y de destino. Cuando en realidad ni es una cosa ni otra. Y claro, el papel lo dice bien: “medio de intercambio”, pero la realidad nunca se parece demasiado al papel.

Es importante entender como los resortes del poder operan en la economía, u operan la economía, mejor dicho, del mismo modo que hay que comprender los mecanismos de una enfermedad para atajarla. Nunca fue un juego justo, y el hecho de que a estas alturas sigan tratando de darle esa apariencia quizás sea la mejor prueba de ello.

Pero imagínate que a alguien se le ocurriera arrebatarles por la fuerza lo que, a la postre, por la fuerza fue tomado (ni siquiera requiere ser justificado con una propuesta mejor). Eso no les haría ninguna gracia. Claro, ni les caía bien Espartaco. Y ahora sí: Bienvenidos al libre mercado. (De esclavos).

Pero ya lo sabías, lo que no sabías en realidad es cómo. Ni te lo enseñan ni te dejan tiempo para comprenderlo. Al final es algo que va por dentro, basta con ver por ejemplo a Milei unos instantes, no hace falta ni escucharlo: ¿paraíso de libertad o fascismo distópico? Y el que no lo vea tiene un serio problema: el de confundir lobos con corderos.

Tal vez por eso la realidad se explique mejor como un sueño. En éste estaría Milei, frente a un pequeño cuenco con frijoles, arrodillado frente un mesa oriental muy tradicional, a la cabecera, con otros tres comensales.

Agarraría del cuenco un frijol con los palillos y lo depositaría en el plato del primer comensal:

-Habéis hecho un buen trabajo recogiendo estos frijoles.


Tomaría de nuevo el frijol del plato del primer comensal y lo depositaría en el segundo:

-Por lo cual debéis recibir una remuneración justa.


Tomaría el frijol del plato del segundo comensal y lo depositaría en el del tercero:

-Además de un agradecimiento por vuestra labor.


Agarraría el frijol del plato del tercer comensal, se lo introduciría en la boca masticando un poco y proseguiría:

-Y ahora que ya sois pagos, hablemos de cómo vamos a hacer con los tres frijoles que me debéis, mientras comemos.


Y bueno, es lo que pasa con los sueños, y con algunas formas de ver la economía, aparentemente tienen lógica. Son tierras raras, las de los sueños. Casi parece un cuento chino. ¿Tú qué crees que quiere decir?


 

 

El problema de la violencia (El origen de la propiedad privada)

El relato actual nos vienen explicado que la violencia ese acto atroz y deleznable que las sociedades modernas han convenido en censurar.

Sin embargo, si profundizamos algo más en el estudio de las sociedades modernas, pronto advertiremos que lo que las caracteriza es el monopolio del uso de la violencia, centralizado en un estado.

Luego, la violencia mala es sin duda la del otro, por que al final en todas partes es a la fuerza como ahorcan.

Pero es peor todavía. Si uno sigue profundizando comprende que absolutamente todo proviene en primera instancia de la tierra. Cualquier proceso que cualquier ser humano pueda realizar, dígase trabajo, proviene de un modo u otro y se realiza en el territorio.

Y esa distribución, por llamarlo de algún modo, proviene originalmente del derecho por la fuerza. Aún los que creemos en el derecho natural hemos de admitir que el terreno fáctico la realidad es la que es.

Luego, el escenario a través de las generaciones es que aquellos que tomaron la tierra por la fuerza han impulsado la creación de organizaciones sociales (estados) que censuran el único modo por el que ese territorio podría ser realmente distribuido, que es el mismo modo por el que fue obtenido: la violencia.

No es casual que una de las primeras reclamaciones de toda “revolución”, más o menos y “socialista”, en principio, sea la reforma agraria.

Hoy en día la mayoría de personas están tan desconectadas de los procesos naturales que se diría han olvidado hasta que la fruta madura cae de los árboles.

Se podría afirmar que cada árbol de este planeta tiene dueño. Que duda cabe que, como toda propiedad, no es más que un acuerdo plasmado en un papel entre partes auto investidas por una cuestionable legitimidad y que en determinadas circunstancias ese papel sirve mayormente para alimentar hogueras.

Luego, todo el armazón ético-moral con el que dicho sistema pretende erguirse como adalid de la razón y la justicia no es más que una forma refinada del abuso crónico y perpetuo promovido por aquellos que partieron de usa situación de ventaja basada, no en el derecho natural, si no en el derecho de la fuerza.

Lo vemos aún en nuestros días en los lindes de occidente, como Israel desposee sistemáticamente a las gentes de esas tierras de su espacio, casa por casa. Fabricando las excusas pertinentes para justificar ante los ojos profanos lo que es un objetivo último ya previsto con antelación.

Al final las cosas son mucho más sencillas de lo que podría parecer. Basta con observar como las sociedades modernas lidian con el problema de la violencia, injustificada o no. Y eso es, cómo no, con más violencia.

 


 

Lo cierto es que, una vez te han desposeído de cualquier territorio y convertido en una suerte de nómada apátrida que ha de rendir tributo por el mero hecho de pisar el suelo. No es necesaria más violencia explícita. Sólo la defensa de lo conquistado. Y desde esa posición es demasiado fácil denunciar la violencia a la vez que subrepticiamente se practica.

No te van a dar con un garrote en la cabeza, al menos en primera instancia. Pero al final vas a trabajar para el terrateniente. Y, ojo, eso si no te coge ojeriza y decide que tú no vas a trabajar en sus tierras, con lo cual te mata de hambre.

Y esos son lo que censuran la violencia. La del otro, por supuesto. En realidad la practican constantemente. Tal vez sea hora de hacérselo ver, si es necesario, por la fuerza.

La paz social, sin justicia, es una forma de guerra. Así que, sí, estamos en guerra desde que nacimos. Que no lo sepas es, sobre todo, problema tuyo.

Y como cuenta la sabiduría popular, el saco acaba roto, como la baraja y la puta en el río.

Tal vez fuera bueno que alguien fuera pensando como se puede solucionar esto, porque lo cierto es que también se puede solucionar sin pensar.

sábado, 22 de marzo de 2025

Teoría del vacío

Oculto a simple vista. Es una idea que encuentro repetida en diversos lugares últimamente, en principio distantes. Irguiéndose casi como un principio. En diversos lugares incluso dentro de la propia física: ese medio omnipresente para el desplazamiento de la onda electromagnética.

Esa excitación del medio que es el electromagnetismo en sí, la luz. Y el movimiento, como fenómeno aún más fundamental y transversal a todas las fuerzas que observamos de forma inconexa, todavía.

Einstein se marchó sin cerrar la teoría del todo. No volvió a publicar nada después del proyecto Manhattan. Sus razones tendría, sin duda. Un par de buenas razones, por lo menos.

Pero tampoco el inmovilismo parece la solución.

Al final el cambio es la única constante, todo se mueve. Eso es a la postre lo que en física se definiría como energía. Claro que, cuando uno lo mira más de cerca empiezan a aparecer algunos problemas, porque ¿qué es exactamente lo que se mueve? ¿qué es aquello que excita el medio?

DeBroglie propuso su teoría de la onda piloto como explicación a las observaciones cuánticas. Hay incluso representaciones macroscópicas en dos dimensiones: una gota de aceite caminando sobre una superficie que con su desplazamiento traza una onda. Algo parecido a lo que se observa en una cafetera de goteo, como se explicaba en el artículo “la cafetera cuántica”.

Y aunque presenta sus propios problemas, como todas las interpretaciones de la cuántica, es sin duda la que en mi opinión tiene visos de ser más acertada. Pero algo no del todo natural hay en ello porque, si que es cierto que bajo ciertas condiciones (temperatura en el caso de la cafetera, vibración, frecuencia, en el caso del aceite, que vienen a ser lo mismo) se puede aislar una parte del medio hasta constituir un elemento separado, pero no parece que el fenómeno pudiera presentar la persistencia esperada dada la naturaleza de lo que observamos.

Y es realmente difícil dar con lo que realmente se mueve, se me ocurrió, que tal vez porque no sea nada. Una ausencia. Un vacío. Irreductible, se diría. Es la onda piloto, sólo que el piloto aquí es negro.

Luego, cada una de las partículas del universo, o lo que llamamos partículas, son los diferentes fenómenos emergentes de ese vacío desplazándose por un medio en busca de una situación de menor energía potencial, lo cual estaría directamente relacionado con la idea de entropía.

Se postuló que podría ser una cuerda, una brana, la locura de las N dimensiones… Quizás los delfines con sus burbujas en forma de anillo nos lo estuvieran señalando desde siempre. Y gracias por el pescado, quién sabe.

Aunque a mí me gusta pensarlo más como burbujas esféricas, en un principio. Un poco como una coca-cola. Esa chispa de la vida. Y las burbujas de vacío buscan el modo de unirse mientras el medio realmente se opone. Pero al final es la gravedad lo que rige el cosmos. De ahí las estrellas, que fusionan elementos, hasta el punto de inflexión del hierro. Ahí el proceso se revierte, su fusión ya no genera energía, la demanda. La absorbe.

Es ese cambio abrupto, ese umbral el que genera las supernovas y con ellas el resto de elementos aún más pesados, pero no es el fin del ciclo, ni mucho menos. El proceso continúa literalmente en la sombra, como estrella de neutrones. Y, si la masa es suficiente, como agujero negro. Vacío. Energía, masa negativa, puede ser una forma de llamarlo. Un lugar en el espacio donde no hay espacio, una burbuja.

Ya hace años que Nassim Haramein hablaba del protón de Schwarzchild (que nombre más apropiado) planteando la posibilidad de esos diminutos “agujeros negros” en el núcleo atómico. Se podría decir que hablamos de la singularidad, pero es que de singularidad no tiene nada. Más bien sería el origen de absolutamente todo lo que conocemos. Y ha estado siempre ahí, ni siquiera ante nuestro ojos, más aún: en nuestros propios ojos.



La regadera relativista

La frase es de esas que se quedan en la memoria, más cuando la hallas tantas veces repetida:

"Hay soluciones matemáticas en la relatividad que podrían dar lugar a agujeros de gusano."

Y bueno, algunos parece que han trabajado en ello pero lo cierto es que es algo tan exótico y remoto que uno termina por aparcarlo en un cajón poco accesible que pone “por descartar”.

Y si algún día pasas por al lado por algún tema relacionado igual le acabas de dar una vuelta más y terminas por cambiarlo de cajón, con suerte.

El tema es, por otro lado, que no tiene en principio mucho que ver con la física, se refuerza la idea que esas soluciones pudieran tener su expresión en la realidad, más allá de la abstracción matemática.

Y es donde llega el chasco, porque resulta que para los agujeros blancos, la fórmula es la misma que para los agujeros negros, sólo que con el signo de T cambiado. De la T de tiempo. Vamos, que es el la misma “película” (fórmula) del agujero negro pero reproducido marcha atrás, Santaolalla lo explicaba aquí:

https://youtu.be/qPJXDoYlquQ?si=rzy49sswRgCFVZgr&t=646

Y sí, es conocido el asunto de “la flecha del tiempo”, que los procesos pueden funcionar en sentido contrario. Pero no es así como suceden. Aunque pongamos el reloj a girar en sentido inverso sigue aconteciendo hacia el futuro.

Así que lo que tienen es una especie de regadera relativista: tiene una manivela que cuando le das hacia un lado, saca agua. Y, a continuación teorizan algunos, si le das hacia el otro lado tal vez la recoja: “La relatividad lo permite”.

Lo que no sé es si lo permite la termodinámica y la causalidad, en cualquier caso la cara de gilipollas que se te queda no es poca cosa. ¿Es posible que ni siquiera sepan lo que representan sus propias fórmulas? Da para cabrearse un rato.

Sin embargo, aún con el paso en falso, sigo pensando que hay motivos para sopesarlo detenidamente. Sin tener por supuesto que hacer correr el tiempo en sentido inverso. Si pones la película de un agujero marcha atrás por supuesto que expulsa materia en lugar de atraerla.

Así que no, el tiempo no puede ser negativo, para este cometido. En todo caso, para preservar las relaciones entre las partes, lo que debería invertirse es el signo del resto de elementos de la ecuación. Está por ver con qué implicaciones, igual cuando se me pase el chasco le intento echar un ojo más.

Mientras tanto se ruega encarecidamente que no intenten usar la regadera relativista en reversa. Yo no me atrevería ni siquiera a insinuar que pueda funcionar de ese modo.

 


Cuando te crees que lo has entendido todo

Así se titula el video que motiva estas líneas: https://youtu.be/AgavWDZzNXI?si=MtkooQ_QmhXw9PH4

Supongo puede resultar hasta cómico, pero lo cierto es que me llega a hervir un poquito la sangre.

En especial cuando dice que según Laplace con toda la información de un sistema y conociendo las normas que lo regulan se puede predecir su desarrollo. Para luego pasar a afirmar que hay fenómenos "aleatorios". ¿Y cómo define esa aleatoriedad? Como falta de información. Pues apaga y vámonos, no has refutado nada.

Pero espera, porque luego habla de fenómenos "intrínsecamente aleatorios", lo que a la postre no es más que adherirse al principio de incertidumbre de Heisenberg. Que no es más que una interpretación y teniendo en cuenta el papel histórico que jugó el caballero, en fin. Que puede que no sea la interpretación correcta.

Una frase que leí hace poco no sé donde y me pareció interesante es que "ningún problema puede resolverse desde el nivel de conciencia en el que se ha creado".

Afortunadamente, contamos con un cierto acervo de puntos de vista muy dispares para poder enfrentar en las mejores condiciones posibles los diversos problemas.

No voy a entrar en la fórmula que menciona (F=ma) porque no me parece una aproximación correcta. Pero sin duda hay otras más clarificadoras:

Segunda ley de Newton

p=mv (momento = masa x velocidad)

Ley de Ohm

v=ri (voltaje= resistencia x intensidad)

La segunda ley de Newton no expresa otra cosa diferente a la ley de Ohm.

Empezando por el final, puede sorprender ver el amperio (que mide la intensidad de corriente) equiparado a una velocidad. Si se revisa la definición de amperio, rápido se ve que en realidad es una tasa, en este caso por segundo.

Que la masa tiene una relación directa con la resistencia, en el sentido más literal del término parece mucho más obvio. En realidad la resistencia se hallaría en el medio, ese que según el paradigma actual no existe ya que el electromagnetismo se desplaza por el vacío (¡ja!), pero por simplificar.

En cuanto al voltaje, esa “diferencia de potencial”, que a la postre es una suerte de “cantidad de empuje”, encaja perfectamente con la noción de momento de Newton.

Tal vez si algunos hubieran escuchado a Faraday cuando predijo la unificación de fuerzas se hubiera comprendido ya que todo es cinética (y con acento de Sudamérica también, "sin ética") y tal vez mejor nos iría. Sobre algunos comentarios del video: un respeto por las bellas artes, que desde cierto punto de vista, la ciencia es otra más.

Pero podemos seguir un poco más, ¿que hay de la relatividad?

e= mc² (energía = masa x velocidad luz ²)

Nos vuelve a recordar a la ley de Ohm, que se puede presentar de esta manera menos habitual:

p= ri² (potencia = resistencia x intensidad ²)

Otra vez la masa como resistencia, con las precauciones ya mencionadas, la energía como potencia, o sea, en ambos casos el total de “fuerza”(ojo con las comillas) desarrollada en cualquiera de sus expresiones.

Y la intensidad de nuevo como velocidad (sí, el amperio es una unidad de "velocidad"). Que en el caso de la relatividad se esté definiendo como velocidad luz es descriptivo de las características del sistema físico de estudio.

En el caso de la ley de Ohm, podemos modificar las relaciones entre los elementos a nuestro antojo modificando las propiedades del sistema.

Lo vuelvo a decir:

Sólo hay cinética (movimiento) y todas las fuerzas observadas en la naturaleza quedan subsumidas en ella.

Y otro día, si eso, hablamos de qué es lo que se mueve, que sin duda es una pregunta no menos interesante.

 


 

viernes, 21 de marzo de 2025

La mano negra de nacional-sionismo

A veces, por lo general, se diría que siempre, la verdad está delante de nuestros ojos. Y es precisamente por haber estado siempre ahí por lo que puede pasar más inadvertida.

Hace ya más de 40 años, en 1984, Mahmoud Abbas (presidente de la autoridad palestina) denunció los lazos históricos entre sionismo y nazismo en su obra “The other side: The Connection between the Nazis and the Leaders of the Zionist Movement 1933–1945 ” que por supuesto ha sido tildada de antisemita. Eso último difícilmente podría sorprender a nadie, también de “negacionista del holocausto”.

Aunque lo cierto es que el sionismo no lo conforman semitas y la cuestión no es negar el holocausto, muy al contrario, es identificar a sus últimos responsables.

Con la mayor perspectiva que ofrece la distancia del tiempo se hace más evidente como el proyecto de Israel ha sido ensamblado y sus objetivos últimos.

Un recurso inteligente que se observa en las artes marciales es utilizar la fuerza del adversario contra él mismo. Lo suelo citar porque estratégicamente es el recurso más eficiente. Y qué duda cabe que el rechazo contra los judíos, más justificado o menos, no es que no tuviera en la Alemania del siglo XX su génesis, es que parece una constante a lo largo de la historia de Europa.

Ésa es en parte una de las razones con las que se trata de justificar la creación de Israel aunque lo cierto es que bien tuvieron la capacidad de adquirir posiciones relevantes en esas sociedades. Muchas veces la causa de la muerte es el propio éxito. Etimológicamente son incluso sinónimos (exitus).

Muy parecido a lo que se sucede con los templarios, que de ser la “Orden de los pobres compañeros de cristo y el templo de Salomón” pasan a ser acreedores de la mitad de las monarquías europeas. Y con prácticas idénticas, pero no es el tema central aquí.

El tema es, por ejemplo, que ya hace tiempo que se discute si Heisenberg, el responsable del proyecto atómico nazi, tenía capacidad para desarrollar armas nucleares. Algunas tesis sostienen que jugó un papel de bloqueo.

Y, si atendemos a la tesis planteada por Abbas, la de la relación de sionismo y nazismo, podemos añadir otro punto de vista a la cuestión.

La idea general encaja demasiado bien, si uno quisiera “restablecer” el Israel bíblico necesitaría una masa importante de personas. Y las cruzadas terminaron porque la gente, por lo general, está mejor en su casa.

Claro que, si aprovechando el sustrato de odio de la Alemania de entreguerras, la humillación , la hiperinflación, se sembrara la semilla de antisemitismo (antijudaísmo en realidad, o tel vez bastara con regarla y abonarla), y se sacara a la gente de sus casas para llevarlas a campos de concentración, luego sería mucho más fácil liberarlas en su “tierra prometida”.

Al menos a una parte. Otra parte debería servir para justificar la atrocidad que tales desplazamientos implican de cara a la población autóctona de la región que los ha de recibir. Es lo que conocemos con holocausto o en hebreo la Shoá.

Y es así como en 1948 se consigue el beneplácito de la comunidad internacional para un proyecto largamente perseguido: la “refundación” de Israel.

Por obra y gracia del sionismo… y el nazismo.

Si la historia hubiera sido realmente como aquí se relata, hubieran sido necesarias, cuanto menos, personas en lugares clave dirigiendo la situación hacia los objetivos fijados: desplazamientos y exterminio.

Y claro, así a bote pronto, no tiene mucho sentido encontrar a sionistas judíos entre nazis furibundos partidarios de su exterminio. Si embargo, como responsable del programa nuclear nazi encontramos lo que es sin sin lugar a dudas un apellido hebreo: Heisen-berg.

Y no sólo eso, Eich-mann juega un papel crucial en lo que se conoce como “solución final”.

Huido a Argentina (qué duda cabe que la pista Argentina es buena) y posteriormente capturado por el Mossad y ejecutado en Israel.

Entonces, dada la “misión” tan especial que llevaron a cabo entre Eichmann y otros, es fácil entender como pudo prevalecer ante las sospechas: promoviendo primero los desplazamiento y luego el exterminio. Promoviendo la confrontación.

En 1937 ya con cierta fama de “especialista en asuntos judíos” dentro del partido nazi, redacta un informe en que declara al judaísmo como “eterno enemigo del nacionalsocialismo”, propone la desjudeización de Alemania y afirma que sólo se podrá llevar a cabo mediante pogromos. Encaja como un guante.

Las dudas podrán aparecer sobre fechas más postreras. ¿En qué niveles del Mossad se conoce esta información? ¿Fue una pieza sacrificada una vez había cumplido su función y fue realmente ejecutado en Israel en 1961?

Otra pieza interesante aquí es el papel de la iglesia católica ayudando escapar a algunas figuras clave. No hay que perder de vista que, este colectivo, equivocado o no, cree dar cumplimiento a la profecía de Daniel y por lo tanto a la reconstrucción del templo en Jerusalén. Luego, sus planes son tan públicos como los de aquellos que los exponemos. No en vano, según se cuenta, las últimas palabras de la última declaración de Eichmann fueron “muero creyendo en dios”.

Y bueno, qué duda cabe que el número asombra del modo más espeluznante posible, sólo hasta que uno ve las imágenes: el propio Eichman en declaraciones de 1945, según el tribunal que le juzgó, se habría atribuido 5 millones de muertes. Como “arquitecto de la solución final” sus cifras deberían ser razonablemente buenas. Luego se habla de 6 millones, lo que vendría a dar cuenta lo que se conoce como “el millón perdido”. En realidad el balance final es lo de menos.

Lo revelador es el plan que ha trazado el destino de la Europa del siglo XX y también del mundo, y también del XXI. A nadie puede sorprenderle ahora el hecho de que Zelensky sea judío, sionista de hecho, ni  toda esa simbología nazi que se ha visto en Ucrania.

Y tal vez Israel como proyecto pudiera tener, no una justificación, pero sí un vínculo con el relato histórico que nos ha sido legado a través de las religiones, pero ¿Crimea? Sus mentiras son cada vez más insostenibles y la mano negra que incendió la Europa del siglo pasado queda cada vez más expuesta.

Lo que ya no es tan público es la ejecución formal de Eichmann, ni siquiera su tumba, anónima, que estaría en la prisión de Ramla, cerca de la frontera con Egipto. No parece que haya posibilidad de recurrir al ADN para salir de dudas. Algo parecido con el caso de Hitler. Quién sabe.

Lo que parece claro es que el proyecto de la Alemania nazi, para terminar de cumplir su función, debía desaparecer. Ahora tiene más sentido la apertura del frente oriental que nunca terminó de encajar ni a los propios generales de Hitler que la llevaron a cabo. No habría sido por las peregrinas ideas sobre el petróleo de los Urales que se suelen proponer.

Desaparece la “marca”, el símbolo. Los autores intelectuales sin embargo ven sus objetivos cumplidos legando lo que sin duda es un proyecto de generaciones. Asestando además un golpe definitivo a todo el antijudaísmo centroeuropeo como traca final y silenciando cualquier crítica durante décadas so pena de ser catalogado como lo que ellos en realidad son: nazis. Que se valen sin dudarlo del genocidio incluso de su propia gente para la consecución de sus objetivos. Pero en realidad ni eso, no es la noción de nazis que solemos manejar. Ni siquiera hay odio en el trasfondo de tales planes, hay una suerte de frialdad psicopática todavía mucho más repulsiva.